Uno no puede hacer todo, pero cada uno puede hacer algo por la igualdad

J_Kiefer

Por Jakob Kiefer, embajador de Suecia en Chile.

 

Señoras y Señores Ministros,

Subsecretarios y Subsecretarias

Autoridades de gobierno

Embajadores

Distinguidos invitados

Amigas y amigos,

 

Gracias a todos ustedes aquí y en particular Hay Mujeres. Nos hemos reunido hoy para destacar y promover la igualdad de género.

¿Por qué soy un HeForShe?

Muchas veces, el tema de la igualdad de género, es visto como un “problema particular de las mujeres” y no como una preocupación de la sociedad o de la economía. Yo soy economista y cientista social, y en esta formación, la perspectiva es que con más igualdad podemos cumplir otros fines.

Y también porque soy sueco, luterano y porque mi país tiene un muy largo invierno, no hay muchas otras cosas que hacer que trabajar. El trabajo es como la fijación de un sueco. Pero como ustedes lo saben, el trabajo es la base del bienestar de una sociedad. Para satisfacer su financiamiento, se requiere que tantas personas como sea posible tengan un empleo y ojalá bien remunerado. No es tan difícil de entender: mientras más personas trabajan, más se produce, más crece la economía y el presupuesto del estado. Y de esa forma podemos dar educación, salud, infra-estructura a la población etc. Estadísticamente, países con baja participación femenina en la fuerza laboral suelen tener también bajos índices económicos, y viceversa.

Cuando yo comencé a investigar sobre la situación en América Latina fue una sorpresa descubrir que en Chile por ejemplo, solo 47% de las mujeres trabajaban en el 2013. Imagínese cuanto podría crecer el PIB si Chile tuviera el mismo nivel de participación femenina de los países nórdicos, es decir casi un 80%.

Pero no es tan fácil crear una sociedad donde haya equilibrio entre el trabajo y el hogar para ambos sexos. Durante muchos años, Suecia ha tratado de crear sistemas de seguridad social que al menos disminuyan los obstáculos.

Por ejemplo el seguro social. Fue en los años sesenta y setenta que se introdujeron reformas que les permitió a las mujeres acceder a una mayor participación en las distintas áreas de la sociedad. Esto no ocurrió básicamente por un fuerte movimiento por los derechos de las mujeres, sino porque necesitábamos mano de obra para una industria creciente. Introducimos jardines infantiles y también un seguro parental más equitativo. En las primeras décadas muy pocos padres usaron la oportunidad de cuidar a sus hijos. Pero hoy en día, los hombres toman 25% de los días, o noventa días promedio por niño. En Chile es menos que 1%.

En un nivel micro-económico, las empresas más balanceadas en términos de género son más exitosas y también obtienen mejores resultados en su salud organizacional. No obstante, las empresas son el espacio en la sociedad donde las suecas siguen en desventaja. Si bien las mujeres representan casi la mitad de la fuerza laboral, solo un 30% de ellas tiene cargos de jefatura y no más de un 24% participa en los directorios de empresas.

En el sector político, con un mayor cantidad de mujeres en el Parlamento (en Suecia un 43,6% de los parlamentarios son mujeres) podríamos obtener una perspectiva feminista en los problemas sociales en todas las áreas y en todos los niveles de la sociedad.

En la diplomacia nosotros conocemos la violencia que sufren las mujeres en conflictos. Suecia tiene un Política Exterior y de Seguridad feminista. Es una forma de hacer política exterior, posicionando la igualdad de género como centro y buscando asegurar los derechos y la participación de la mujer en el proceso de toma de decisiones centrales, incluyendo las negociaciones de paz. Trabajamos con las instituciones internacionales como por ejemplo la resolución del ONU 1325 contra la violencia hacia la mujer en situaciones de conflicto. Con Chile hemos logrado compartir experiencias y la Cumbre de Mujeres a fines de febrero fue muy importante. Continuáremos con esa colaboración de forma trilateral.

A nivel bilateral también necesitamos buscar soluciones para disminuir la violencia de género, que es un gran problema en muchos países del mundo, tanto en Chile como en Suecia.

Finalmente, en un nivel personal, yo tengo 4 hermanas y en el primer piso vive mi hija. Nunca podría aceptar una sociedad donde sus oportunidades sean menos porque no son hombres.

Estimados amigos, cada individuo y cada país necesita encontrar su propio camino. Uno no puede hacer todo, pero cada uno puede hacer algo por la igualdad. He tratado de entregarles a ustedes algunas de mis perspectivas. ¡Espero con muchas ganas poder seguir trabajando junto con todos mis colegas HeforShe! Y ahora me gustaría dar las gracias a la mejor SHE for ME, Maria de los Ángeles.

¡Muchas gracias!