Beneficios de incluir a las mujeres en la economía

Por Jakob Kiefer, Embajador de Suecia en Chile.

Columna publicada en El Mercurio 25/02/2015

 

Cuando por primera vez me reuní con la Presidenta Michelle Bachelet, de inmediato nos encontramos en terreno común. La voluntad política de Chile para alcanzar la igualdad de género y la protección y promoción de los derechos de la mujer va de la mano con la prioridad del nuevo gobierno sueco. Suecia practica una política exterior feminista. Esto significa que la perspectiva de género es llevada a la práctica en todas las áreas y en todos los niveles. Por lo tanto, la cumbre de alto nivel que se realizará sobre mujeres líderes me parece una muy buena iniciativa.

Además de un enfoque en la diplomacia feminista global, todos debemos participar en otro poderoso motor del cambio social: la economía.

Las mujeres hacen o influyen en el 80% de todas las decisiones de consumo a nivel mundial. Las mujeres son el mercado emergente más grande que el mundo haya visto. Sin embargo, mundialmente solo entre el 5 y el 15% de las mujeres ocupan puestos ejecutivos en el sector privado. Es decir, ejecutivos varones toman decisiones estratégicas sobre los productos y servicios, sin tener la posición de realmente comprender las preferencias de sus propios consumidores.

Las mujeres no pueden ser tratadas como un interés especial si son propietarias e influyen sobre más del 50% de las decisiones económicas.

Otros informes sugieren que hay una fuerte correlación entre la diversidad en puestos superiores y la rentabilidad para el accionista. Consejos de administración heterogéneos y balanceados son más exitosos y estas empresas también obtienen mejores resultados en la salud organizacional. Pero el 85% de los funcionarios de las empresas listadas en Fortune 500 son hombres, lo cual no ha cambiado desde el año 2005.

En lo macroeconómico, los países que han sido capaces de cerrar la brecha de género en el mercado laboral han experimentado un mayor crecimiento y una mayor competitividad. Todos se benefician cuando las mujeres ingresan a la fuerza laboral. Las mujeres son más propensas en gastar el dinero de la familia en la nutrición, la medicina y la vivienda, y en consecuencia los niños son más saludables. Las mujeres también invierten un mayor porcentaje de sus ingresos en la educación de sus hijos que los hombres.

Pero, ¿cuánto podría ganar una economía si la participación laboral de las mujeres fuera la misma que la de los hombres? El PIB nacional en los EE.UU. aumentaría un 5%, en Japón el 9% y en Egipto, más de un tercio, o el 34%. Ya, el 25% del PIB de los Estados Unidos en los últimos 25 años es el resultado de la mayor participación de las mujeres en la fuerza laboral.

En América Latina, la entrada de las mujeres en el mercado laboral ha aumentado considerablemente el PIB, pero aún queda mucho por hacer. En Chile por ejemplo, solo el 47% de las mujeres trabajaba en el 2013. Imagínense cuánto podría crecer el PIB si Chile tuviera el mismo nivel que Suecia, es decir 77%. Si el sueldo fuera igual por el mismo trabajo, el PIB también aumentaría drásticamente. El PIB de EE.UU. podría ser de hasta un 9% más alto.

Y la desigualdad en la innovación y la investigación es igual de asombrosa. Más de la mitad de todos los graduados universitarios en Europa y en los EE.UU. son mujeres y el 45% de todos los doctorados son mujeres. Pero las mujeres solo representan el 18% de los puestos de investigación de alto nivel. El mundo está dejando de lado un 25-30% de su gente más talentosa en las decisiones de la futura investigación.

Para combatir los estereotipos de género que existen no solo podemos contar las historias defensivas de la desigualdad, no importa cuán importantes sean. Desde un punto de vista econométrico hay datos suficientes que sugieren que el mundo y las empresas individuales serán más ricos y más sabios con una participación más igualitaria.

Es por eso que apoyamos la iniciativa de Chile de organizar una cumbre de alto nivel sobre liderazgo femenino, donde participará la ministra de Igualdad de Género de Suecia. Nuestra contribución será la realización de un seminario sobre el rol del hombre en el trabajo hacia la equidad de género.